El mercado de verano para el Real Madrid aún tiene un objetivo pendiente: Julián Álvarez. Después de anticiparse al Atlético de Madrid por el fichaje de Marc Cucurella y hacer lo propio en las negociaciones entre el FC Barcelona y Bernardo Silva, otro objetivo fallido ‘colchonero’, Florentino Pérez aún está dispuesto a gastar más millones en refuerzos a pedido de José Mourinho.
El llamado del entrenador luso fue clave en el ‘fichaje express’ de Cucurella y los contactos por Bernardo, una vez cerradas las negociaciones con Ibrahima Konaté (libre) y Denzel Dumfries (25 millones de euros). En medio se produjo la oferta de 150 ‘kilos’ que cerró la campaña electoral de Florentino previo a su reelección, cifra que el Aleti rechazó de inmediato.
Un importante sector de la prensa deportiva en España, Argentina y el resto del mundo consideraron la oferta como una broma con doble sentido. Por un lado, librarse de la promesa de poner 150 millones sobre la mesa por otro ‘galáctico’. A su vez, la oferta eleva la cotización de un Álvarez por quien el Barça también puso 100 M€ como punto de partida en las negociaciones con el Atlético.
De igual modo, muchos entienden que, con Vinicius y Mbappé en la plantilla, ‘La Araña’ no tiene lugar en el Bernabéu. Sin embargo, el interés del Real Madrid por Julián Álvarez puede ir en serio en los próximos días. Y es que Mourinho quiere fichar un ‘9’ más funcional que Kylian Mbappé, entendiendo que el galo rinde mejor como extremo. Algo que el propio Florentino admitió públicamente antes de convocar unas elecciones presidenciales anticipadas en la ‘Casa Blanca’.
Además, incorporar al delantero argentino supondría otro golpe de mercado en LaLiga: dejar al Barça sin su principal objetivo del mercado estival, junto con la posibilidad de arrebatarle a su principal figura al vecino rojiblanco. Esto, claro está, asumiendo un traspaso récord que puede irse hasta los 180-200 M€, si bien el Atlético por ahora se remite al pago de la cláusula de ‘La Araña’ (500 millones) como única vía para liberarle.
Por ‘Fair Play’ financiero, el Real Madrid puede permitirse sin problemas el fichaje de Julián Álvarez. Si la operación, por ejemplo, se cerrase en 200 ‘kilos’, los ‘merengues’ pueden amortizar solo 33.3 millones anuales en caso de darle al de Calchín un contrato por seis temporadas, como el de Cucurella. Asimismo, los blancos pueden amortizar esa cifra con una posible venta de Gonzalo García, sin contar con la salida de nombres como Fran García y Dani Ceballos, ambos descartes fijos para la 26-27.
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El principal desafío del fichaje de Julián por el Madrid, claramente, sería su inserción dentro de un equipo repleto de figuras y egos. Entendiendo que Bernardo Silva llegaría para ser titular como mediapunta /extremo derecho y tanto Vinicius como Mbappé son ‘intocables’, contar con ‘La Araña’ en el XI obligaría a Mourinho, sí o sí, a sentar a Aurélien Tchouaméni, pivote titular en las últimas temporadas.
Esto entendiendo que Jude Bellingham y Fede Valverde tampoco pueden ser suplentes habituales. El ‘charrúa’ tendría que adaptarse a jugar de ‘5’ junto a Bernardo, tal vez, ya que Bellingham se ha olvidado por completo de las labores defensivas desde su llegada a Madrid. En cualquier caso, si ‘The Special One’ da luz verde al fichaje de Álvarez y este descarta jugar en Barcelona, Florentino consumará su tercer gran golpe del mercado de verano, incluso antes de finalizar la Copa del Mundo en Norteamérica.





