El flojo comienzo de temporada del Real Madrid (dos derrotas en las primeras siete jornadas de Liga, a seis puntos del Barça) puede acercar, nuevamente, a Angelo Stiller al radar merengue. Esto una vez reabierto el debate interno en la Casa Blanca sobre la necesidad de fichar otro centrocampista creativo.
Pese a la llegada de Bernardo Silva, José Mourinho aún no logra engranar las piezas en la sala de máquinas merengue y el equipo, por tercer año consecutivo, carece de juego asociado y salida limpia con el balón. Dos de los principales síntomas del mal rendimiento colectivo del equipo.
A su vez, el fichaje frustrado de Rodrigo Hernández y el pobre rendimiento de la dupla Tchouaméni-Valverde han elevado las críticas de la afición y la prensa madridista, a la par del notable rendimiento del Barça con el propio Rodri asentado como titular.
En ese sentido, Angelo Stiller, quien ya sonó con fuerza en las oficinas del Bernabéu en 2024 y 2025, vuelve a ser alternativa de mercado de cara al próximo mercado invernal. Si los resultados en Liga no mejoran, es muy probable que Mourinho exija refuerzos en enero y un mediocentro creativo puede ser prioridad total.
El Stuttgart eleva sus aspiraciones económicas por Angelo Stiller
Por características técnicas, Stiller sería un refuerzo muy valioso para el Real Madrid. El jugador del Stuttgart, a diferencia de Tchouaméni y Camavinga, es un pivote más organizador que se siente muy cómodo como ‘8’ o ‘6’. Toni Kroos incluso recomendó personalmente su fichaje tras retirarse en 2024, pero Florentino Pérez creyó que, con la incorporación de Kylian Mbappé, era suficiente para prolongar la racha ganadora del equipo.
Un año después, Xabi Alonso reclamó el fichaje de un mediocentro con las características de Angelo o Martín Zubimendi, pero nuevamente el presi se decantó por reforzar la delantera con el fichaje de Franco Mastantuono. Este 2026, más allá de incorporar a Bernardo Silva, el mandatario prefirió gastar 125 millones en Yan Diomande antes de acceder a pagar 70 ‘kilos’ por Rodri.
Pues bien, de cara al próximo mercado invernal, la directiva merengue podría resignarse a incorporar un mediocentro creativo. La negociación, en caso de que el club se decante porr Angelo Stiller, no será sencilla, ya que el jugador de 25 años tiene contrato hasta 2028 y Stuttgart no prevé dejarle ir en enero.
Al menos no por los 36.5 millones de euros que pudo costar su traspaso en 2025. Los alemanes rescindieron esa cláusula pagando una penalización de 2 ‘kilos’ y la prensa de ese país asegura que el Stuttgart no le venderá por menos de 50 M€. Una cifra, eso sí, razonable considerando el valor actual de Stiller (45 millones) y los presupuestos que manejan los clubes ingleses.
¿Es Angelo Stiller la solución a los problemas de juego del Real Madrid?
Angelo Stiller inició la temporada como titular en todas las competiciones con el Stuttgart (seis partidos), sumando una asistencia en Champions en la victoria ante Viking (3-1). Más allá de su ausencia con Alemania en la doble convocatoria de Jürgen Klopp, el de Múnich atraviesa un gran momento en su club. En el arranque de la Bundesliga, completó 90 % de los pases (208), con 16 recuperaciones y 3 oportunidades creadas en 4 partidos.
En principio, el jugador alemán no tendría problemas para encajar en el Real Madrid de Mourinho. Sin embargo, su inclusión en el XI en lugar de Tchouaméni no necesariamente solucionará todos los problemas colectivos merengues. Si la defensa sigue fallando en momentos clave y los delanteros no mejoran la presión alta, el equipo continuará concediendo espacios, sufriendo en cada retroceso.
De igual modo, si físicamente la plantilla no logra sostener la intensidad en las segundas partes, el Madrid está condenado a ceder el balón a sus rivales, con todos los riesgos que implica replegarse en campo propio sin un bloque compacto. Angelo Stiller, eso sí, ayudará a equilibrar un XI que luce endeble, donde nadie es capaz de tomar el balón para armar posesiones efectivas y juego vertical.
El Madrid abusa de los balones en largo y se convierte en un equipo previsible, que depende exclusivamente del talento individual y la pegada de sus delanteros. Solo Arda Güler y Jude Bellingham han dado claridad fugaz al ataque blanco, pero sin un director de orquesta en el centro del campo el camino hacia el tercer ‘nadaplete’ consecutivo luce inevitable en Chamartín.









